Tour de Suisse

Tour de Suisse, etapa 2: Mollema ganó y dejó a Hesjedal con la miel en los labios

Photo: courtesy
Jack Claassen

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El holandés venció gracias a un ataque que le permitió pasar a 500 metros de la meta al canadiense, el gran animador de la subida a Crans Montana.

Bauke Mollema logró en Crans Montana la victoria más importante de su carrera tras apuntarse la primera etapa de la Vuelta a Suiza. Al holandés de 26 años, habitual animador en las grandes citas, aún le faltaba una victoria con la que refrendar su gran trabajo (tenía una etapa en Polonia en 2010). Ayer la consiguió y dejó a Hesjedal a 500 metros de un triunfo con el que desquitarse de su desafortunado Giro.

La batalla explotó en la última ascensión, en la Crans Montana (15 kilómetros al 6,4%). La etapa había quedado ya mutilada de salida por las condiciones metereológicas. La nieve anuló el paso por Nufenen (fuera de categoría). La escapada del día había estado formada por Riblon (Ag2r), Frohlinger (Argos) y los españoles Sáez Arregi (Euskaltel) y Sanz (Movistar), pero su escasa diferencia a pie del último puerto les dejó sin apenas opciones de llegar.

Así fue el Euskaltel el que jugó nuevas bazas por medio de Azanza, al que se le pegó Daniel Martin. El irlandés, ganador de Lieja y Volta, pronto quedó como cabeza de carrera, pero abrir hueco se hacía complicado debido al alto ritmo al que se marchaba en el grupo de favoritos. El que sí lo logró fue Hesjedal, el canadiense, ganador del Giro 2012 y retirado este año, lanzó un ataque lejano, a unos 11 de meta, llevándose a rueda a Kangert, que le acompañó en fuga unos 5 kilómetros hasta que reventó. Así Hesjedal se encontró solo a 5 kilómetros de meta con 30 segundos de ventaja y con una cronoescalada por delante.

Por detrás se sucedían los aspirantes a perseguidores. Riblon, Pinot, Martin y Tschopp intentaron sin éxito acortar la distancia con un Hesjedal al que se le veía atrancarse por momentos. A poco más de un kilómetro, el canadiense estaba a tiro de piedra del pelotón, lo que aprovechó el holandés Mollema. El del Blanco soltó un hachazo que nadie pudo seguir, pasó a Tschopp, aun por delante, y luego a Hesjedal, a apenas 500 metros de la meta.

En la llegada Mollema levantó los brazos con 11 segundos sobre el grupo de favoritos que encabezó Frank. Loable fue el esfuerzo del líder, el australiano Meyer, que en un terreno que no era el suyo sólo perdió 28 segundos con el ganador y defendió su primer puesto en la general por tres segundos sobre Hesjedal, ahora a 3 segundos. Menos espectacular fue el papel de Andy Schleck, al que se le vio perder contacto con el pelotón a 10 kilómetros de meta y que llegó a 3:32.


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